Placas Refractarias

Variedad de placas

Sobre Placas Refractarias

Las placas refractarias son componentes indispensables en el taller de cualquier ceramista: funcionan como los estantes internos del horno, soportando las piezas durante la cocción y permitiendo aprovechar el espacio en varios niveles. Una buena placa debe resistir las altas temperaturas de la cocción y los ciclos repetidos de calentamiento y enfriamiento sin deformarse ni quebrarse.

En Crecer Poles trabajamos con dos tipos de placas, elegidos por su rendimiento y durabilidad. Las placas de RON son refractarios con muy buena resistencia al choque térmico, adecuados para el equipamiento de hornos en las temperaturas habituales de la cerámica. Las placas de carburo de silicio nitrurado ofrecen una resistencia mecánica superior y soportan temperaturas más exigentes, por lo que son la opción preferida para gres, porcelana y producción intensiva.

Elegir la placa adecuada depende del tipo de cocción y de la temperatura de trabajo de cada taller. Ambas opciones están pensadas para un uso prolongado y para cuidar tanto las piezas como el propio horno. Ante cualquier duda sobre cuál se adapta mejor a tu equipo, podés consultarnos y te asesoramos según tu caso.

Preguntas frecuentes sobre Placas Refractarias

¿Cómo evito que los esmaltes se peguen a las placas?
Se recomienda aplicar una capa de protector de placas (engobe refractario o «kiln wash») sobre la cara superior de la placa antes de la cocción. Esa capa actúa como barrera y evita que cualquier goteo de esmalte adhiera la pieza a la placa, además de facilitar la limpieza posterior.
¿Qué diferencia hay entre las placas de RON y las de carburo de silicio?
Las placas de RON ofrecen muy buena resistencia al choque térmico y son adecuadas para la mayoría de los trabajos de taller. Las de carburo de silicio nitrurado son más resistentes mecánicamente y toleran temperaturas más altas, por lo que se eligen para gres, porcelana y hornos de uso intensivo. La elección depende de la temperatura de trabajo y de la frecuencia de uso.
¿Cómo debo almacenar las placas para que no se dañen?
Lo ideal es guardarlas en posición vertical o apiladas de forma plana sobre una superficie pareja, evitando golpes en los bordes. Conviene mantenerlas secas, ya que la humedad absorbida puede generar tensiones durante el calentamiento.
¿Por qué se curvan o agrietan las placas con el tiempo?
El uso continuo, los cambios bruscos de temperatura y el peso mal distribuido pueden ir deformando una placa. Distribuir la carga de manera pareja, respetar curvas de cocción adecuadas y usar separadores ayuda a prolongar su vida útil.